Como te quedas solo
pipiolo joven de estruendo demonio,
como te baja el sodio
y tiritas entre el odio.
Como hablas de palabras
que no escuchas ni en tu mente
como cuelas tus sentires
de humildad extranjera.
Sin ti todo se pierde solo
se tapa y no sale por poros.
Le digo adiós con mas pena que hola
que ahora, que ayer.
Tinte.
ResponderEliminarLuz de estrellas,
como yo,
en tierras verdes
con insectos grises,
con sonrisas y sombras
negras.
Vibra perdida
entre caminos de brillo
entre espacios siderales
que se yerguen
desde lo infnito
hacia nosotros
para contemplar
más amaneceres
que semáforos
más rejas para el canario triste
que tuercas
bajo las maquinas
que secretos escondidos
enredados
por la conciencia
del hombre ajeno.
Caminante
del mismo camino,
recepetor
del mismo silbido,
agradezco
los minutos de silencio
que nos hemos merecido
entre tantos zambullidos,
cabildos,
puños y gritos
para contemplar
lo que del cuásar y sol
nos ha salido.
Gracias.
Te amo.
Cuidate consanguíneo antisocial, nos vemos.